Enfermedad de Parkinson
December 29th, 2009 | By lucianaEsta patología es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que se da como consecuencia del desgaste y la degeneración de las células de la sustancia negra del mesencéfalo, y trae aparejado el mal funcionamiento neuronal y con ello los movimientos físicos y los síntomas comunes que presenta esta enfermedad.
Síntomas
• Escaso movimiento corporal
• Lentitud en los movimientos
• Tensión y rigidez muscular
• Temblores en estado de reposo
• Perdida de reflejos posturales
• Ausencia de expresión facial
• Alteración en la motricidad fina
• Inestabilidad
• Depresión
• Ansiedad
• Trastornos de la memoria
• Hipofonia
• Dificultad en el habla y en la expresión
• Dificultad en la escucha
• Otros
Esta enfermedad, en la mayoría de los casos, afecta a personas de la tercera edad, aquellas con más de 60 años de edad.
La causa más sobresaliente son los antecedentes familiares, la exposición a sustancias químicas como pesticidas, y el consumo de agua sin procesar, aunque tanto sus causas como la forma de prevención continúan siendo materia de análisis.
Esta enfermedad afecta a la memoria, en especial la de corto plazo, permaneciendo difusa la memoria de largo plazo.
La demencia degenerativa que padecen quienes están afectados por esta enfermedad propia de la edad, se evidencia en cada rasgo de la personalidad imposibilitando el desarrollo habitual que tenía la persona antes de que los primeros síntomas de daño neuronal se evidencien.
Por ello, el acompañamiento familiar es de suma importancia para el paciente ya que dependerá de asistencia para la mayoría de las funciones habituales de desenvolvimiento humano.
Tratamiento
El tratamiento se orienta al control de los síntomas y para ellos existen diversos medicamentos que vienen empleándose desde hace varios años; entre ellos se destaca la levodopa, pramipexol, lisurita, rasagilina, cabergolida y bromocriptina, que en su mayoría compensan la falta de dopamina característica de la patología parkiniana.
Estos fármacos son administrados bajo estricto control medico con el fin de mejorar la coordinación de los movimientos y los temblores, aunque cada caso es diferente y los especialistas suelen complementar el tratamiento con antidepresivos, antihistamínicos y bromocriptina que se complementa con el apoyo psicológico al paciente y en muchos casos una ayuda terapéutica a la familia.