Blog dedicado a la salud y las enfermedades
Las alergias son una reacción del organismo a determinadas substancias que, en ausencia de esta “sensibilidad” sería inocuas.
Estas reacciones se producen por la ingesta de algunos alimentos en los cuales están presentes estas substancias a las que se es alérgico.
Las reacciones a estas sustancias presentes en determinado productos, pueden ser innatas o adquiridas.
Esta patología se manifiesta de diversas maneras, puede presentar síntomas inmediatos, posteriores o bien demorarse algunos días.
La causa es la ingesta de estos alimentos en cuestión que funcionan como disparador de la reacción alérgica.
Entre ellos, los más comunes son:
• Chocolate
• Leche de vaca
• Clara de huevo
• Determinadas semillas como sésamo, girasol o soja
• Pescados, mariscos, frutos de mar e incluso
• Algunas frutas como las moras o frutillas, entre otras.
El paciente padece diversos síntomas, entre ellos:
• Diarrea
• Dolor abdominal
• Erupciones en la piel
• Picazón o urticaria
• Hinchazón de cara, labios e incluso manos y pies
• Náuseas y vómitos, acompañado de dolor de cabeza mareos e incluso desmayos…
A modo de prevención, lo mejor es evitar el consumo de esos alimentos y si se puede eliminarlos de la dieta. Lo ideal es determinar bien el alimento que causa la alteración y aislarlo de los platos diarios por un tiempo hasta comprobar al reincorporarlo si ese alimento producía la alergia.
En caso de alergia grave se deberá tomar mucha cautela y es aconsejable que siempre además de llevar la identificación de asistencia medica, se especifique cuales son las alergias que cada paciente padece y este deberá leer bien las etiquetas de los alimentos que consume.
Asimismo, no existe medicación para tratar estas patologías, sino que simplemente se pueden recetar algunos fármacos para atenuar los síntomas.
Drogas y medicamentos que inhiben el orgasmo:
Psicofármacos:
• Fenotiacinas y butiferona
• Clordiaceppóxido, diazepam y clonazepam
• Barbitúricos
• Antidepresivos del tipo ISRS
Antihipertensivos y diuréticos:
• Espironolactona
• Alfametildopa
• Hidralacina
• Clonidina
• Reserpina
• Propranolol
Hormonales:
• Andrógenos
• Acetato de ciprosterona
• Acetato de medroxiprogesterona
Soluciones para las disfunciones orgásmicas
En el caso de la anorgasmia femenina, la mayoría de los tratamientos se basan en la premisa de que el orgasmo es una función aprendida. La necesidad de aprender a ser sexual, de aprender técnicas apropiadas para obtener satisfacción sexual es un concepto relativamente nuevo, en contradicción con los sentimientos y creencias de las mujeres que fueron criadas en la convicción de que el sexo debe ser una actividad espontánea y natural.
La mejor opción ante esta patología es la consulta con un especialista idóneo y la los tratamientos psicosexológicos individuales, de pareja o grupales, que generalmente son breves y ofrecen excelentes resultados, donde cada etapa es una evolución hacia un resultado final satisfactorio.
El tratamiento siempre dependerá de la causa:
• ¿No hubo suficientes estímulos?
• ¿La paciente esta tomando un medicamento que impide que desde los neurotransmisores cerebrales pueda desencadenarse en orgasmo?
• ¿No produce suficiente lubricación y, en el momento de la relación sexual, manifiesta dolor o ardor y, por eso no llega al orgasmo?
• ¿Tiene una enfermedad sistémica que le obstruya los vasos del clítoris?
• ¿Carecen la paciente y su pareja del conocimiento suficiente y de técnicas sexuales?
• ¿En que etapa hormonal se encuentra? ¿Está embarazada, toma hormonas, está en la menopausia o el posmenopausia? Si bien en cualquier etapa de su vida, una mujer tiene la posibilidad de tener función orgásmica, a veces necesita ayuda, en el caso de que esté transitando por un embarazo o por el climaterio.
• Si está en etapa de climaterio, tal vez piensa que llegó la “jubilación sexual” y, como el cerebro tiende a crear un diálogo interno con la persona, quizás esta sea la consecuencia.
Cuando una mujer no puede lograr el orgasmo en la mitad de las veces de sus relaciones sexuales, ya se puede hablar de anorgasmia. Todas las disfunciones sexuales decantan en los problemas para llegar al orgasmo. La disfunción orgásmica de la mujer –al igual que la disfunción eréctil en el varón- según afirman muchos especialistas, podrían ser predoctores de un infarto en los próximos 10 años, porque la función orgásmica necesita de la irrigación sanguínea en las arteriolas del clítoris, así como la erección depende de la irrigación en las arterias del pene.
Clásicamente la anorgasmia es una inhibición recurrente y persistente del orgasmo, manifestada por un retraso o una ausencia del orgasmo después de una fase de excitación sexual normal.
Diferentes tipos de anorgasmia
• Primaria o absoluta: la padece la mujer que nunca ha obtenido un orgasmo ni por coito ni por masturbación.
• Secundaria: padecida por quien, tras una época de haber tenido orgasmos con frecuencia, deja de experimentarlos de manera sistemática.
• Situacional: la padece quien puede alcanzar el clímax, pero sólo en determinadas circunstancias o con ciertos parejas.
• En coito: La padece la mujer que no consigue el orgasmo con penetración, pero si lo consigue durante la masturbación o en los juegos sexuales con estímulos directos del clítoris.
También existe la preorgasmia, que es la situación en la cual la mujer experimenta sensaciones de que están a punto a de llegar al orgasmo, pero éste se corta segundo antes de ser alcanzado. Tampoco alcanzan el orgasmo a través del coito.
Causas de las anorgasmia
Las dificultades se clasifican en: primarias, para quienes nunca lo han experimentado, y secundarias, cuando después de ser orgásmicas se tornan disorgásmicas.
Las causas pueden se psicógenas u orgánicas. La psicógenas pueden a su vez ser educativas o situacionales. Las orgánicas pueden ser el resultado de cirugías, traumas o deficiencias vasculares, neurológicas u hormonales; también pueden responder el consumo de ciertas drogas o medicamentos.
A veces, a pesar de desencadenarse los mecanismos cerebrales productores del orgasmo, éste puede no ser percibido por la debilidad de los músculos pubococcígeos, que son los que se contraen en el orgasmo femenino. Esta debilidad puede deberse a partos traumáticos o a la falta de ejercitación.
El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos que rodean la entrada a la vagina, que impiden así la penetración. La paciente no puede hacer absolutamente nada para aflojar sus músculos.
No siempre es evidencia de fobia sexual; puede ser miedo a perder el control y el un cuadro clínico que tiene el mismo peso que la agorafobia, la claustrofobia o el miedo a volar. Las mujeres con vaginismo suelen tener también miedo al agua, a tomar pastillas enteras y a los animales. En muchos casos este cuadro impide la posibilidad de embarazarse naturalmente y de la realización de exámenes ginecológicos.
Una mujer puede tener vaginismo y no darse cuenta de que lo tiene hasta el momento en que intenta tener una penetración vaginal.
Algunas de las razones que lo pueden causar son:
Abuso Sexual.
Haber sido enseñada que el sexo es inmoral o vulgar.
Miedo al dolor asociado con la penetración, particularmente con la ruptura del himen durante el primer intento de relación sexual; pero en ningún caso la causa es su pareja a menos que haya ocasionado alguno de los traumas anteriores. Generalmente el varón puede sentir culpa por la situación y pensar que es un rechazo hacia él, pero poco tiene que ver esto, con la real causa de esta patología
Tratamiento
El tratamiento debe fundamentarse en que la paciente vaya adquiriendo confianza en sí misma y aprenda a conocer su cuerpo y las reacciones del mismo. Ella debe asumir que un coito no la va a dañar ni va a perder el control, ni va a ser una persona que deje de poder manejarse en determinadas situaciones. Para atenuar la idea del “no voy a poder”, se prescriben algunos medicamentos que no curan el vaginismo pero facilitan la pérdida del miedo durante el tratamiento, hasta que la paciente logra realizar actividades que antes no podía como, por ejemplo, ponerse tampones o hacer algunos ejercicios. Los medicamentos que se utilizan tienen efecto antifóbico, como los antidepresivos IRSS, pero no se recetan para toda la vida, sino hasta que la paciente logra conocer su cuerpo y pierde temor. Estos tratamientos terapéuticos son cortos.
La dispareunia es sinónimo de coito doloroso y se caracteriza por dolor genital persistente o recurrente en una mujer antes, durante o después de la relación sexual.
Puede deberse a causas exclusivamente ginecológicas como una vulvovaginitis, o bien a la falta de lubricación en el climaterio, lo que puede causar irritación, una herida o una secuela postquirúrgica. También puede ocurrir por endometriosis, una enfermedad ginecológica bastante frecuente.
También son causas: lubricación inadecuada asociada a juegos preliminares insuficientes; fuerte presión sobre una uretra sensible durante el coito; alteración inflamatorias de la entrada vaginal; infecciones de las glándulas vaginales y de las glándulas sudoríparas o de los folículos pilosos; reacciones alérgicas a espumas y geles; los anticonceptivos y preservativos de látex o diafragmas; anomalías del tracto genital femenino (tabiques vaginales, himen rígido) y enfermedades dermatológicas vulgares como el liquen escleroso.
Otras causas, más relacionadas con la menopausia son además de la ya enumerada endometriosis, la sequedad vaginal y el adelgazamiento de la mucosa, como también el prolapso.
Tratamiento:
La dispareunia requiere el tratamiento de cada caso en particular, de acuerdo con el diagnóstico ginecológico, pero si predominan causas emocionales, en los tratamientos sexológicos se utilizan diferentes técnicas que incluyen las cognitivo comportamentales, la desensibilización progresiva y la visualización dirigida.
Muchos tratamientos trabajan sobre la autoestima y el estado emocional del paciente y todos contribuyen a mejorar ampliamente la patología y con ello la calidad de vida de la misma; lo importante es consultar al ginecólogo y también al sexólogo.
Algo muy frecuente, es que la paciente tome el turno, y luego no asista a la cita por vergüenza, este es el primer error, y la causa de que el problema persista.
Las ampollas son un mecanismo de defensa del organismo, ante una agresión producida por distintos factores.
Estas consisten en una vejiga con fluidos corporales y liquido linfático, que se forma en la epidermis, es decir en la parte más superficial de la piel.
Las ampollas pueden formarse como reacción del organismo ante una quemadura, fricción o roce; y se produce para ayudar al cuerpo a reparar el daño producido a la piel.
Tratamiento:
En general, la mayoría de ellas se curan solas, sin la necesidad de acudir a un especialista, salvo en ciertas ocasiones, y debe procurarse dejárselas intactas para evitar infecciones. Posteriormente, el líquido contenido en ellas, es absorbido y la piel de la ampolla se seca. En los casos en que aparezca algún signo de infección, si debe consultarse con un especialista, de otra forma, la ampolla sólo desaparecerá al término de unos días.