Llevarse mejor con los demás
October 19th, 2009 | By lucianaPsicología práctica
Observar y aprender de nuestras relaciones es una buena manera de conocernos más, hacer cambios buenos y mejorar como personas.
Los seres humanos tenemos la capacidad de crear relaciones, pero al mismo tiempo, las relaciones nos crean a nosotros.
Todo lo que hacemos y aquello que nos rodea refleja nuestra propia personalidad. Así como nuestro cuerpo, emociones, valores y pensamientos, también somos y nos expresamos a través de nuestras relaciones.
Cada persona se relaciona de un modo en particular y con una clase de persona con la que tiene mayor afinidad, así como con otras tienen mayor dificultad para comunicarse. Analizar estas situaciones e interacciones nos permiten conocernos mejor y ver quienes somos.
Relacionarse también es aprender
Relacionarse con las demás personas da lugar a un espacio de interacción en el que la persona entra en contacto con otras personas, donde cada encuentro significa la posibilidad de aprender y de conocer otro mundo, otra manera de hacer, de ver y pensar diferente al nuestro. En términos generales se presta poca atención a toda esta información que podemos extraer de los vínculos sociales. Prestar atención a lo que los demás dicen, o hacen, o bien a como somos nosotros frente a ellos, nos permiten ver como somos en verdad y como interactuamos socialmente.
Es normal clasificar rápidamente diciendo, esta persona me gusta, me hace sentir bien, y en cambio esta otra me irrita, no me agrada, y demás….esta tendencia simplista deja mucho para ver, porque en verdad debería de preguntarnos: qué dice de mí esta forma de relacionarme con A y con B?, ¿por qué no logro llevarme bien con B?, o ¿por qué me agrada A?. Para cambiar y aprender, es preciso entender que una relación siempre es cosa de dos. Por eso, tanto si existe un conflicto como una buena conexión es porque algo estamos poniendo de nuestra parte.
Relaciones e identidad
Debemos entender, antes que nada, que no es la otra persona la que nos hace sentir bien o mal. No se trata de que el otro sea agresivo o amable, sino que es la propia relación la que determina que surja una cosa o la otra. Esto a veces no es sencillo, sobre todo porque muchos solemos etiquetar rápidamente a las personas, pero para lograr este cambio es preciso pensar de manera más global, para ver la trascendencia de lo que ocurre cuando interactuamos con los demás. También se debe tener en cuenta que cada persona actúa en relación a un contexto social y que actúa en base a vivencia anteriores.
Es por ello que se dice que creamos relaciones y las relaciones nos crean a nosotros, por ello no siempre nos comportamos de la misma manera y cambiamos lo que somos en relación a lo que nos rodea.
En síntesis, parte de nuestra identidad esta basada en los contactos sociales, aquellas personas con quienes nos relacionamos forman parte de la realidad en la que estamos inmersos.
Conocernos más, nos ayuda a crecer
Aprender a reconocernos en lo que reflejan los demás es una buena herramienta de crecimiento. Debemos por lo tanto, aceptar que en nuestro interior coexisten los contrarios, es decir que somos amables, y a la vez provocadores, ello nos da una visión más flexible de los demás y de nosotros mismos.
Si realizamos un análisis o reflexión profunda de nuestras relaciones podemos ver que no existe una distancia mayor entre uno mismo y los demás, y tenemos muchas más similitudes de las que nos suponemos.
Asimismo, debemos comprender que uno suele ser consigo mismo, de la misma forma que es con los demás, por tanto una persona severa consigo misma, también lo será con aquellas personas con las que se relacione.
Del mismo modo, cuando uno logra tratarse con mayor respeto, también lo consigue para con los demás.
Es por ello que decimos que es de suma importancia observar y aprender de nuestras relaciones para poder crecer, mejorar y aprender a relacionarnos de una manera más saludable.
Ejercicios que ayudan a conocerse mejor:
1. Piense en las diferentes relaciones que mantiene e intente posicionarse en las siguientes actitudes:
• Introvertido/extrovertido
• Confiado/desconfiado
• Crítico/comprensivo
• Espontáneo/rígido
• Egoísta/generoso
• Dependiente/distante
Ahora reflexione porqué a veces toma determinada actitud con una persona y por qué en otros casos actúa de una forma totalmente diferente.
2. ¿Qué dicen los demás de usted? Resulta muy interesante prestar atención a las críticas y a los elogios. Las opiniones de las demás personas pueden ser de gran utilidad, ya que nos aportan un espejo donde se ven reflejados ciertos aspectos nuestros que muchas veces no queremos ver.